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Historia de esther
Escrito por malvado diplomatico

Esther era feliz/infeliz, era muy feliz antes de cumplir los 50 había conseguido todas sus metas, bien casada, económicamente independiente, su bufete era de los mejores de su ciudad, lo tenia todo para ser feliz, pero en realidad ella sabia que no lo era. Su matrimonio había funcionado muy bien, pero la rutina se iba apoderando de él y cada vez gozaba menos del sexo con su marido, se había vuelto invisible para él y esto la llevaba a tener pensamientos muy sucios, cuando su marido aun la gozaba, la ponía muy perra que la tratase como a una puta adoraba ver cómo le escupía las tetas el coño la boca, cuando más sucio más cachonda la ponía y esto lo estaba perdiendo, ella que siempre había sido sexualmente muy generosa, la excitaba sentirse deseada por los hombres y ya veía que no excitaba ni a su marido a pesar de ser una dama exuberante, vistosa, se cuidaba muy bien, su culo era poderoso, sus pechos aún se mantenían erguidos y provocadores, pero algo le faltaba.

Fantaseaba con ir a un club liberal, sola, y dejar que todos los caballeros la manosearan, la follaran fantaseaba con el glory hole y mamar todas las pollas disponibles, fantaseaba con ese cuarto oscuro, donde solo había pollas y coños para chupar, sus sueños despierta eran cada vez más sucios. Todo cambio en su vida hace dos años, entro en su bufete un nuevo miembro, joven, alrededor de 40 años, con gran personalidad, alto bien formado y su paquete era poderoso o así al menos lo veía ella, pero aún se resistía a ponerle los cuernos a su marido, hasta que un día, como suelen ocurrir las cosas, el coche se le estropeo, lo llevo al taller y como estaba cerca de casa, pensó en ir a recoger unos documentos que le faltaban, así pues así hizo, fue a casa, abrió la puerta y lo que se encontró en aquel momento la dejo en shock, su marido a 4 patas mamando una tremenda polla a un negro. En un primer momento no sabía qué hacer, su marido la miraba aun con la boca abierta, el negrito que le follaba la boca a su marido, dijo, ¿otra puta? Ven aquí puta, tengo polla para ti también, inmediatamente reacciono, así que te gusta ponerte de putita, le dijo a su marido, ven te voy a enseñar como es una dama cuando se pone puta, tumbo al negro en la cama, se sentó sobre él, se rompió las finas braguitas de encaje que llevaba y de un golpe se metió la polla del negro en el coño, ahora lámeme el coño perrita, le dijo a su marido no dejes que salga nada ni de la leche del cabronazo este ni de mis jugos, lame perra lame, te enseñare a ser una puta.

El negro le decía vamos perrita hazle caso a tu ama, lámelo bien todo, tu te callas cabron, esta perrita es solo mía y hará lo que su dueña le diga, vamos cabron, lámeme el coño mientras este negro me lo rompe a pollazos ya que tú no puedes. El marido obediente empezó a lamerle el coño, hasta que el negro se corrió, se saco la polla del negro, ahora, págale al chapero y límpiame el coño, el negro cobro, y se fue guiñándole un ojo a la dama, cuando quieras me llamas, vete cabron no te necesito, ya has cumplido tu misión. Cuando se fue, el marido intento hablar con ella, calla puta y haz lo que te he dicho límpiame el coño y cuando termines, te vas a tu cuarto ya pensare que hacer contigo, si eres una perra así serás tratado, el marido obediente hizo lo que le mandaba la dama. La situación vivida, cuando se calmo la había excitado, estaba caliente como una perra, llamo a su despacho, pregunto por Juanjo, el nuevo integrante del grupo de su bufete le dijo ven a mi casa y trame tal expediente, hoy no voy al despacho.

Se metió en el baño, llamo a su marido, frótame la espalda, masajéame como tú sabes, el marido obedeció, termino de frotarle la espalda y lo mando de nuevo a su cuarto, se quedó sola cubierta de agua caliente, pensando en Juanjo y como le iba a entrar, le apetecía el paquete que mostraba a diario en el despacho. Salió de la bañera, se puso unas blancas bragas transparentes, unas medias a media altura de sus poderosos muslos y una fina bata encima, sin sujetador, la bata marcaba sus poderosos pezones, que después de la sesión que había gozado con el pollon del negro y la sensación de tener a su marido a su merced, le daban una sensación de poder muy excitante. Juanjo llego, impecable como siempre, he encargado algo de comida, la tarde va a ser larga y te necesito aquí conmigo, no se preocupe Esther, soy todo suyo, dijo sin poder apartar la mirada de esos pezones que se se insinuaban altivos y guerreros, te conozco poco aun, estas casado tienes pareja? sé que te gustan las mujeres, eso lo sé, por la manera en que a veces me has mirado en el despacho y por la foma en que me miras los pezones ahora.

Juanjo que no era tonto, le dijo es inevitable, estas demasiado sensual para no mirarte y tus pezones se marcan demasiado y eso me dice que estas salvaje y no puedo evitar pensar en lo que una mujer como tú me haría disfrutar y lo que mas deseo es que la larga tarde no sea solo de trabajo.
Me gusta que un hombre tenga las ideas claras y no se asuste, yo estoy casada, pero mi marido es mi perrito, y hace lo que yo le ordene, ¿eso te incomoda? En absoluto, si es tu perrito, se puede considerar afortunado, intuyo que en la cama eres insaciable y tu perrito lo único que sabrá hacer es lamer como todos los perritos, pero yo además de lamer se como tratar a una puta como tú, Esther le dio dos sonoras hostias a Juanjo, no te permito que me llames puta, lo soy, soy muy puta, pero yo decido cuando y como me lo debes decir, aun no te has ganado ese derecho, cuando vea ese paquete y como lo usas decidiré que soy tu puta o te harás mi perrito también, Juanjo se sacó la polla, serás mi puta entonces, mi polla no se cansa ya ha visto más coños insaciables como el tuyo Sabe cómo hacerlos gozar , Juanjo jugaba duro veía que delante tenía una dama que sabía manejar las situaciones, pero él estaba acostumbrado a ser el que manejase a las putas como esta, así que le dijo, cuando termine contigo, cuando te deje el coño abierto y palpitando a lo mejor soy yo el que no vuelve, si no estas a mi altura.

Eres un cabron le dijo Esther, Juanjo le soltó dos hostias en plena cara a Esther, no permito que una puta como tú, me diga cabron a no ser que yo se lo permita, no soy tu perrito ni lo seré nunca, es mas ya te digo que si te atreves, serás tú mi puta, desearas ser mi puta y harás lo que yo te ordene y como yo te lo ordene, así que tu decides, solo dime que me vaya y no me veras más, no todos somos como tu maridito, soy un caballero dominante y no permito que una dama me golpee la cara. Esther, acostumbrada como estaba a manejar las situaciones tanto laborales como sexuales vio que era el caballero que tenia delante el que manejaba la situación y de repente se dio cuenta que eso la excitaba. Juanjo siguió jugando duro, ahora me marchare, no me voy a quedar, eso si, mañana te quiero en el despacho con falda corta, blusa sin sujetador, las bragas que llevas puestas ahora y que tan impúdicamente me has mostrado, si es así sabre que quieres ser mi puta que quieres que te trate como una perra caliente y te enseñare a ser mas puta mas golfa, te enseñare mi negra alma, diciendo esto se levanto y se marcho.
Esther cuando Juanjo se marcho se quedo petrificada, jamás un hombre la había tratado así, la había llamado puta, la había golpeado, pero eso en vez de enfurecerla la había excitado, su coño estaba húmedo, caliente, llamo a su perro y le abrió el coño, lame cabron, un hombre de verdad me ha puesto muy puta, cómeme el coño y quítame este ansia que tengo a lametazos, su perrito obediente así lo hizo, pero después de haberse corrido con la lengua de su perrito seguía insatisfecha, sabia que la que debía ser la perra era ella, pero de un macho que sepa humillarla, follarla, azotarla, ponerla en su sitio, a sus pies y tratarla como lo que en realidad era una perra caliente en busca de su macho. Siempre había sabido que era eso lo que la hacia infeliz, sabia que era todo eso lo que le faltaba y sabia por fin que Juanjo, era quien la sabría tratar como lo que era y deseaba ser con todas sus ansias, una perra caliente a los pies de su amo.

Estos pensamientos le hicieron ver claro que debía obedecer a Juanjo, así que se dispuso a obedecer y ansiaba que llegase el día siguiente para que Juanjo viese que le había obedecido en todo. Llego el día siguiente e iba al bufete nerviosa como niña buscando su primer beso, su blusa, su fada corta, las braguitas sucias de ayer, cuando llego, ya estaba Juanjo en su despacho, lo llamo, Juanjo entro decidido, sonriente, psss, no digas nada, no hace falta, dame tus braguitas, aquí?, pero estamos trabajando, lo se, contesto el, pero como es el inicio de nuestra relación quiero dejar claro quien manda en esta relación, a partir de mañana diferenciaremos el trabajo y el placer, pero hoy serás mi perra y harás lo que yo te diga, así pues, dame tus braguitas, no me gusta repetirme, se las quito temblorosa y se las dio, el las cogió y se la llevo a la boca y la nariz, uhmmmm exquisitas, dijo el, veo que has tenido algún orgasmo, huelen a puta sucia y caliente, si mi señor, cuando me dejaste llame a mi perro para que me quitara el ansia que me me habías dejado, esta bien, no pasa nada, pero esta noche, después del trabajo marcaremos los limites y lo dejaremos todo claro, incluido tu perrito faldero, si mi señor, soy yo la que seré tu perra, Juanjo volvió a oler las bragas de su putita y se las guardo en el bolsillo de la chaqueta, que perfume usas, tal, le dijo, pues a partir de hoy no lo vuelvas a usar, el perfume de mi puta ha de ser sus jugos, mi perra ha de oler a perra caliente, siempre que este en mi presencia. Otra cosa que debes tener clara, ayer me golpeaste, tu castigo será no tener ningún orgasmo hasta que me apetezca que lo tengas, así que todos los días cuando llegues tu obligación será enseñarme tus braguitas y aunque no me gustan limpias, esta semana hare la excepción para ver que cumples mis ordenes. Y como estas castigada sin orgasmos, y me apetece follarte la boca ahora, porque ayer iba dispuesto a follarte y te portaste como una puta desobediente y mala, y yo necesito correrme en tu boca, mientras hablaba se saco la polla, no hagas nada solo abre la boca y te la follare, dicho y hecho , sentada como estaba en su sillón, su boca fue follada por la tremenda y gorda polla de Juanjo, ella no quería manchar mas su coño, la orden de Juanjo fue tajante, pero no puedo evitar sentir como su coño se dilataba de placer al sentir como la polla de su dueño, dura como un diamante entraba y salía de su abierta boca, hasta que de repente a borbotones, su dueño se corría en su boca, tragando toda la leche caliente y sabrosa de su señor. Arréglate ahora y comencemos la jornada laboral, si mi señor, se hará como tu deseas.Se había transformado en lo que inconscientemente tanto había deseado, ser una perra caliente, ser la esclava de un caballero que supiera humillarla, follarla y convertirla en su puta y eso la hacia inmensamente feliz, solo pensarlo, su coño palpitaba de placer, pero la excitaba también tener a su perrito faldero en casa, la había puesto muy cachonda verlo mamando esa enorme polla del negro, ver como la observaba mientras hundia en su coño tan tremenda polla, ver como lamia a la vez su coño y la polla del negro, mentalmente anoto que esa experiencia debería repetirla, pero y su amo? Que pensaría al respecto, se lo permitiría? Se lo mantenía en secreto? Su mente era un torbellino, su coño ansioso por todo lo vivido, pensó, dejemos que fluya todo, porque negarme esos placeres que tanto tiempo había soñado. Que ocurrirá? En proximo capítulos, lo sabremos permanezcan atentos a su pantalla, jajajajaja Fdo. Letón Lieto


Licencia de Creative Commons

Historia de esther es un relato escrito por malvado diplomatico publicado el 13-10-2020 11:06:49 y bajo licencia de Creative Commons.

 

 

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Comentarios  

Sandalo
+5 #2 Sandalo 26-10-2020 20:26
Muy bueno tanto el relato y la historia como la manera de escribirlo
Don Quijote
+4 #1 Don Quijote 21-10-2020 05:08
Espectacular Señor Lieto. Continue asi y no cambie

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