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Una sesión extrema con mi Amo y dueño (2)
Escrito por Sumi fena

El castigo será en tu coño para que siempre que lo uses te acuerdes de lo puta que eres y que me perteneces. Llevas muchos días pidiéndome polla, diciéndome que quieres que te use, ofreciéndome tu dolor diciéndome que es mío y que tu cuerpo me pertenece. Sé que tu límite son las marcas visibles, y entiendo que por los pijamas que usas tu esposo podría verte las marcas en el culo, pero me has dicho que él no toca tu coño, que no te da placer, así que hoy podré dejar las marcas que quiero dejar.

Ya sabes puta, puedes gritar y llorar, eso lo que quiero. La mordaza ahogará un poco tus gritos y sólo los escucharé yo. Terminó de decir eso, y sentí una mano que pasó por el coño y mis pezones, verificando qué tan apretados y estirados estaban. Sentí cómo unos dientes mordieron uno de mis pezones con fuerza.

Un grito ahogado salió de mi garganta y no me podía mover. En ese momento perdí la esperanza de que fuera mi nuera quien estuviera en el cuarto, pues cuando se inclinó a morder mi pezón no sentí su cabello rozándome por lo que sabía que no era ella. Una mano se deslizó por mi coño y separo mis labios ,y hundió con fuerza dos dedos dentro de mí. Mi Amo me dijo:

- Mira qué tan puta eres, estás mojada.

Pasó los dedos mojados por mi cara limpiándose los fluidos que sacó de mi coño, pero tenía guantes, así que no podría saber quién era. De inmediato descargó en mi coño una fuerte palmada que me hizo estremecer, y mi dueño dijo:

- Empecemos.

Sentí como descargaron la fusta con fuerza en mi coño, y mi Dueño dijo:

- 15 golpes con la fusta.

Fueron quince golpes seguidos, yo trataba de moverme pero estaba inmovilizada totalmente. Terminados esos quince, mi Dueño dijo

- Aún le falta color e hinchazón en ese coño, así que 15 azotes con la paleta roja pero que cubra bien el coño. Quiero los labios bien hinchados.

De inmediato iniciaron las descargas de los azotes, y ya no pude aguantar los gritos y las lágrimas. Mi Dueño decía:

- ¡Grita puta! Regálame tus gritos y tus lágrimas.

Llevaba 7 golpes con la paleta y pararon, sintiendo la mano palpar mi coño midiendo y verificando si estaba hinchada. Separó mis labios y verificó también la humedad, la persona que estaba ahí le informaba a mi Amo de todo por escrito, se cuidaba mucho de que yo no supiera quien era, y eso me tenía con más incertidumbre. Me sentía vulnerable, expuesta ante alguien que yo no conocía, pero como sólo escuchaba la voz de mi Señor, me concentre en que era él, mi Amo quien estaba conmigo.

Eso me daba las fuerzas para resistir y poder hacer feliz a Mi Amo, mi Dueño al leer lo que le informaban dijo:

- Aún le falta hinchazón a ese coño, los dedos entran aún muy fácilmente, así que los 8 azotes que faltaban con la paleta, que sean más fuertes y directos a los labios del coño. Quiero que se le pongan rojos y bien hinchados, que la puta se acuerde de mí hasta cuando vaya al baño.

No se hizo esperar y comenzaron los azotes más fuertes, las lágrimas de mis ojos no podían parar y los gritos de mi garganta no los podía frenar, pero no quería soltar lo que tenía en la mano, quería que mi Dueño fuera muy feliz.

Terminaron los azotes con la paleta y nuevamente esa mano con guantes palpo mi coño. Le escribía a mi Amo, aunque sabía que también me tomaba algunas fotos. Mi Dueño dijo:

- Veinte con el floggy para terminar el color y la hinchazón.

Siguieron los azotes al terminarlos, otras fotos y escribió de nuevo. Mi Dueño me dijo:

- Muy bien puta, aguantaste bien el castigo en el coño.

Soltaron los pezones de la prensa, y al liberarlos el dolor fue muy fuerte y grité. De nuevo pero tomo el pezón liberado entre los dedos, y lo apretó con fuerza, lo que provocaba un dolor más fuerte. Luego lo aprisionaron entre los dientes, el dolor era muy fuerte pero ya no tenía fuerzas, así que los gritos eran muy ahogados en la mordaza. Repitieron el mismo procedimiento con el otro pezón.

Después me desataron los pies y las manos, y mi Dueño me dijo:

- Puta no te podrás mover, ni quitar la venda hasta que yo te lo ordene, así que cuando la puerta de la mazmorra se abra y se cierre de nuevo, cuenta hasta 20 y te quitas la venda. Mira tu móvil.

Sentí que la puerta de la mazmorra se abrió, alguien salió y se cerró de nuevo. Comencé a contar hasta 20, me quité la venda y mire mi móvil, pues la persona que estaba allí lo puso sobre mí. Leí el mensaje de mi Amo que decía:

- “Muy bien puta, estoy muy orgulloso de ti”

- “Gracias Sr.”

Aún no me atrevía a moverme, mi Dueño me dijo:

“¿Quieres masturbarte? Te mereces tu placer.

- “Como mi Amo ordene”

- “Muy bien baja de la jaula y acuéstate boca arriba, como me gusta. Date placer pero te tienes que dar duro, como si fuera yo quien te estuviera reventando ese coño de puta.”

- “Como ordene Sr”

Cuando me iba a bajar de la jaula, sentí el coño muy caliente e hinchada, tanto que no podía cerrar las piernas. Busqué el dildo, le puse el condón y sonó el celular, era mi Dueño en vídeo llamada. Respondí y me preguntó:

- ¿Cómo te sientes putica?

- No puedo cerrar las piernas por la hinchazón.

- Las putas no cierran las piernas, siempre las tiene abiertas y listas para recibir polla. Tú eres mi puta así que no tienes por qué cerrarlas.

- Como ordene Sr.

- Ahora mastúrbate.

Cuando me iba a penetrar con el dildo, estaba tan hinchada que pasaba con dificultad, así que lo empujé fuerte y se me escapó un grito de dolor y placer. Mi Dueño me dijo:

- Muy bien puta ahora date duro, recuerda que soy yo quien te está rompiendo el coño.

El dolor era mucho, pero eso aumentaba mi placer y el deseo de ser suya.

- Sr, me di muy fuerte hasta que no aguante mas.

Pedí permiso para correrme y mi Dueño me lo permitió, me dijo:

- Sí puta, correrte.

Me corrí, fue un orgasmo muy placentero y mi Dueño me dijo que aún no sacase el dildo, pues eran muchos los espasmos de placer. Mi Dueño me ordenó sacarlo y ponerlo en el suelo, frente a la cámara que yo había mojado. Lo sequé y lo coloqué frente a la cámara, y mi Dueño me ordenó:

- A cuatro patas puta, chúpalo, límpialo bien y que no quede nada de los jugos de puta tuyos en él.

Procedí a limpiarlo, y mientras lo hacía, imaginaba que era la verga de mi Dueño la que estaba limpiando. El coño me palpitaba de la hinchazón y el dolor, los pezones duros del placer y yo chupando la polla de mi Dueño. Me sentí tan suya mi Amo. Cuando terminé, le agradecí y le pregunté:

- Sr ¿puedo saber quién fue sus manos?

- No, sólo tienes que saber que yo estuve en todo momento a tu lado, que eres mi orgullo, mi joya. Date una ducha para refrescarte y seguir trabajando .

Besé la mano de mi Dueño y me despedí. Colgó la llamada, me fui a duchar y seguí trabajando. El coño me quedó muy rojo e hinchado, por lo que me tocó usar un vestido, pues no soporto el roce con nada. Cada que me muevo, me acuerdo que soy de mi Amo y Dueño, que mi cuerpo todo le pertenece, que mi dolor, mi placer, mis gritos y mis llantos son de él.

Aunque él no me dijo quién fue la persona que fue sus manos, yo suponía que fue mi nuera. En el fondo prefería no saber quién fue, pero sabía que mi Amo en cualquier momento podía usar a esa persona de la misma manera para su felicidad y placer.

Fue una excelente sesión, mi Amo cuidó mucho cada detalle para que yo no supiera quién estaba en la mazmorra conmigo, ya que en todo momento la única voz que escuche fue la de mi Sr,. Pero al saber que había otra persona la cual desconozco su identidad, me hizo sentir más desnuda, más expuesta, más vulnerable, más sumisa. Esto también me hace confiar mucho más en Mi Amo, sé que en sus manos estoy segura, protegida y me siento más suya Sr.


Licencia de Creative Commons

Una sesión extrema con mi Amo y dueño (2) es un relato escrito por Sumi fena publicado el 12-03-2021 03:06:01 y bajo licencia de Creative Commons.

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