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Lección conjunta a madre e hija
Escrito por Yanine

Sinopsis: Novia le pide a su novio que ayude a su madre divorciada para tener placer sexual del que está muy necesitada.

A mi novia y a mí siempre nos gustó probar cosas nuevas... Vivía con su madre, que se había divorciado recientemente, y nos llevábamos bastante bien.
Un día recogí a mi chica en el trabajo y ella comenzó a contarme sobre lo que su madre y ella habían estado hablando la noche anterior.
Su madre le dijo que estaba feliz de haberse divorciado con el que fue su tercer esposo... Ella no mantenía contacto con sus esposos anteriores... La habló que extrañaba el sexo, y aunque había pasado ya un tiempo desde su separación, no estaba lista para tener nuevas citas.
Ella le preguntó a su hija cómo nos iba y ella le contó las cosas que habíamos estado probando... Éramos jóvenes, yo tenía 22 años, ella 21... Mido 185 de alto, 75 kilos de peso, musculoso y con una polla que impresiona, como dice mi chica, de poco menos de 24 de larga y gruesa... Ella es una bonita morena, con pelo largo y rizado hasta la mitad de la espalda, culo regordete y senos firmes y grandes... Mide 170 de altura y 55 kilos de peso
Mi chica me preguntó si yo estaría dispuesto a complacer a su madre, para librarla de su frustración... Y la verdad, escuchar esto, me sorprendió gratamente... Pero no quisiera que me mal interpretasen, su madre también estaba ‘buena’, acababa de cumplir 44 años, pelo rubio rizado y un cuerpo que nada tenía que envidiar al de su hija... Me pareció algo extraño su propuesta y le dije que no.
Una noche que llegábamos a casa del cine, su madre estaba en el salón preparándose para ir a la cama... Nos disculpamos y también nos acostamos... Mi chica estaba en su periodo y decidió que sólo quería chuparme la polla antes de acostarse... No iba a decir que no.
Se sentó en la cama y me bajó los pantalones para admirar mi gran polla... Al principio, empezó acariciándola lentamente y acariciando también mis bolas... Luego se puso mis bolas en su boca y las chupó furiosamente hasta que casi dolía... Tras esto, lamió la cabeza de mi polla y lentamente comenzó a metérsela en su boca, aumentando lentamente su velocidad mientras tomaba más por su garganta.
En ese momento me entró ganas de follármela... Chris se acostó de nuevo en la cama y le desabroché la blusa para dejar libres y a la vista esas grandes tetas que tiene.
Torcí, pellizqué y tiré de esos pezones hasta que pude oírla gemir mientras ella me la chupaba de nuevo... Comencé a follarla mientras ella chupaba la cabeza, acariciando sus tetas cada vez más rápido hasta que no pude soportarlo más, y disparé chorro tras chorro de semen en toda su boca y cara.
Le limpié la cara del semen con mis dedos y Chris lo lamió ansiosamente porque le encantaba el sabor de mi semen... Finalmente, nos acostamos allí y nos quedamos dormidos.
Por la mañana, Chris se despertó y bajó para tomar un café... Lynda, su madre, estaba sentada en la mesa... Le dijo a su hija que habían dejado la puerta abierta y nos había visto la noche anterior.
Vio como su hija me la chupaba ansiosamente y yo me corrí sobre su cara y en su boca... Le dijo que la excitó, ya que nunca antes le había hecho una mamada de ese tipo y se metiese tanto en la boca.
Hablaron más y Chris le contó la propuesta que me hizo a mí... Su madre parecíó estar excitada por ello, pero Chris dijo que yo no estaba de acuerdo... Así que idearon un plan... La próxima vez que Chris y yo estuviéramos teniendo sexo, Lynda entraría y Chris estaba segura de que esto no me dejaría otra opción.
Aproximadamente una semana después, estábamos otra vez jugando en la cama, esta vez en una posición de 69, y escuché una voz familiar hablar.
- ¿Esa polla te está lastimando los músculos de la mandíbula, cariño? Lynda le preguntó a Chris.
- No mamá, ¿te gustaría probar?
Salté rápidamente y me tapé, volviéndome hacia Lynda y viendo que todo lo que tenía puesto era una camiseta larga... Sus pezones estaban duros como rocas, tratando de salir.
Chris se volvió hacia mí y me rogó que dejara que su madre se uniera a nosotros... Estaba pasando por un momento difícil y necesitaba en este momento algo de placer en su vida.
Finalmente acepté, pero bajo mis condiciones... Le dije a Lynda que se sentara en la cama al lado de Chris... Hizo esto mientras yo iba al armario por mi bolsa de sorpresas, algo de lo que Chris no sabía nada.
Podía escucharlas susurrar y hablar sobre lo que estaba a punto de suceder, o eso pensaban.
Me acerqué a la cama y dejé caer la bolsa.

- "¿Qué es eso?" preguntó Chris.
- “Ya verás... Quítale el top a tu madre.
Chris hizo esto, por primera vez vi las tetas de Lynda, que eran sorprendentemente firmes, aproximadamente del mismo tamaño que las de Chris, pero los pezones un poco más grandes.
- “Muy bien”, dije.
Me arrodillé frente a ellas y saqué una cuerda.
Le ordené a Chris que atara a su madre a la cama.
Ella no podía creer esto y dijo que no lo haría.
Eso fue suficiente para mí... Saqué un par de esposas y se las puse rápidamente en cada tobillo de Lynda y la sujeté a los dos postes de la cama que estaban abajo., en la zona de los pies.
Luego volví mi atención hacia Chris... Trató de escapar de mi lado, pero la agarré y la puse en el suelo... Me senté sobre ella y rápidamente le até los pies y las manos en un nudo rápido.
- “Cariño... ¿Qué diablos estás haciendo?”, preguntó Chris.
La ignoré y saqué una mordaza de mi bolso, se la metí en la boca y la até con fuerza... Luego volví mi atención hacia Lynda, quien parecía estar en estado de shock.
- “¿No te ves bonita, Lynda?”, le pregunté.
- “¿Qué me vas a hacer?”, preguntó Lynda.
- “Vas a hacer lo que te diga... Y si no lo haces, Chris será castigada por ello, ¿entiendes?
- “Sí”, dijo Lynda.
Le quité las esposas de los tobillos y le dije que se acostara sobre la cama... Ella lo hizo... Le até las manos y los pies a las 4 esquinas de la cama, sin ofrecer ninguna resistencia... Luego saqué una correa grande y até su cintura para que no pudiera moverse.
Me levanté de la cama y miré a Lynda... Sus pechos se desplomaron hacia los lados y su peludo coño se abrió para mí.
- “Falta algo aquí”, dije en voz alta.
Me agaché y saqué una nueva mordaza con una bomba.
- “Vas a tener esto en tu boca y lo voy a inflar para que puedas sentirla llenándola.”
- “No... No puedo hacer eso”, me dijo Lynda.
Sorprendido por esta respuesta, me giré hacia Chris que luchaba en el suelo y tiré de ella por el pelo, levantando la parte superior de su cuerpo.
- "Mamá no quiere una mordaza, así que eso te va a costar un castigo."
Con la otra mano, le di una palmada fuerte en el culo y la escuché hacer un gemido y una mueca de dolor bajo la mordaza... Le dí palmadas hasta que Lynda accedió a la mordaza.
- “Cada vez que te niegues, tu hija Chris recibirá un castigo.”
Coloqué la mordaza en su boca y lo abroché por detrás de su cuello.
Lentamente le di unos cuantos apretones a la bomba con el fuelle para iniciar el proceso y se hincho... Cuando le había dado veinte apretones a la bomba, me detuve y le dije que le iba a dar 10 apretones más.
Lynda sacudió la cabeza para decirme que no, así que dejé caer la bomba, me acerqué a Chris y le di 5 palmadas más en el culo, poniéndoselo rosado.
Regresé a Lynda en la cama y le di los últimos apretones... Sus ojos se agrandaron ante el tamaño del objeto dentro de la boca, estirando el hueso de su mandíbula... Luego saqué un consolador enorme y lo deslicé en su coño peludo... Entró con bastante facilidad ya que estaba empapada.
Luego volví mi atención a Chris, la desaté y la subí a la cama y la puse a cuatro patas frente a su madre... Le dije que cogiera con la boca el extremo del dildo que sobresalía del coño de su madre y que la follase... Ella hizo esto sin quejarse.
Luego deslicé mi polla dentro de ella y la follé, mientras ella seguía follándose a su madre.
Luego le dije a Chris que se parase de follarla y le quitara la mordaza a su madre.
Mientras hacía esto, saqué unas pinzas para los pezones y se los apreté con cada embestida, tirando de ellos al unísono... Cuando estuvieron tiesos se las puse.
A continuación, hice que pusieran sus coños, uno al lado del otro, y comencé a follarlos alternando entre ellos, golpeando fuerte para metérsela hasa el fondo... Y así estuve hasta que noté que mi polla estaba lista para correrse.
Cuando me salí de ahí, me levanté y me puse rápido junto a sus bocas, haciendo que Chris chupara mi polla y Lynda bolas... Y en cuestión de segundos, cuando estaba listo para descargar mi carga de semen, retrocedí y disparé en la cara de ambas, cubriéndolas y diciéndoles que se lamieran y tragaran.
Esto no fue más que el comienzo de las muchas lecciones que impartí tanto a la madre, como a la hija, como a ambas al mismo tiempo
F I N


Licencia de Creative Commons

Lección conjunta a madre e hija es un relato escrito por Yanine publicado el 10-11-2022 02:22:52 y bajo licencia de Creative Commons.

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