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Mis alumnas
Escrito por Dark Black

Muchas veces la fantasía se queda corta con la realidad. La verdad es que siempre había querido tener a una mujer sumisa, que se dejara hacer, que yo la dominara. En una época de mi vida pensé que todas las mujeres iban por mí y la verdad es que me era muy fácil conseguir mujeres, luego me di cuenta que era más debido a mi posición económica que a otras cosas, esa etapa se remonta más o menos al año 1999.

Yo impartía clases en un pequeño colegio donde había tres chicas en último año: Julia (18 años), su hermana Carmen (17 años) y su amiga Inés (17 años), Julia durante las horas de clases me miraba y me hacía sonrisitas y decidí llevarle el juego, miraditas, sonrisitas, etc. Luego empecé a seguir el autobús que la llevaba y me di cuenta que ella y su hermana los días martes se bajaban en el centro de la ciudad. Un día que se bajó en el centro la seguí he hice como si fuera casualidad que me las encontraba, le di con disimulo un papel con mi número de teléfono y una hora para que me llamara a la hora exacta me llamó y le dije que pasara por mi oficina a las 5 de la tarde. Cuando llegó llevaba una blusa que dejaba ver el canalillo de sus tetas. Estaban para comer, empecé a hablarle de una forma que yo mismo me sorprendí:

- Tú sabes que soy casado y que soy mucho mayor que tú, así que no quiero rollos, si quieres estar conmigo las cosas se harán a mi modo.

Me puse detrás de su silla y empecé a sobarle las tetas mientras le decía que tenía muchas ganas de follármela. En la oficina no podía hacer nada así que le dije que me esperara en un sitio determinado el día siguiente. Tan pronto llegué al sitio acordado allí estaba ella, la subí al coche y nos dirigimos a un motel, tan pronto entramos empecé a besarla y chuparla toda hasta desnudarla, me dijo que solo había tenido una relación y que no le había gustado así que le dije:

- Tranquilízate todo será suave.

Me acosté y le dije que se sentara en mi polla y fuera bajando al ritmo que ella quisiera. Bajaba y subía lentamente realmente lo disfrutaba y lo que más disfrutaba era lo que le decía.

- Eso preciosa.. sigue.. así.. muévete.. cómete toda mi polla.. disfrútala. Mira, yo quiero una mujer que sea mi cómplice, que sepa lo que me gusta y haga todo por complacerme.
- Yo te complaceré.. mientras me dejes sentirte así como estoy ahora.
- Tendrás tu ración de polla cuando yo te diga pero no te faltará te lo aseguro, lo primero que quiero que hagas es que utilices términos no tan técnicos, serás mi puta, estas son tus tetas, tu culo, tu coño que serán para mi y esta será tu polla.
- Si, que rica tu polla. Me encanta sentarme sobre ella y sentirla en mi coño resbalar, entrar y salir, sentirla hasta el fondo.
- Veo que has aprendido, eso me gusta.
- Dime que más quieres
- Quiero que aprendas a mamármela bien y que me mires cuando me folle a otras mujeres porque eres mi esclava y estarás contenta si tu amo está contento
- Si mi amo, fóllate a otras haz lo que quieras pero no dejes de dame mi ración de polla.
- Ese será tu premio pero tienes que ganártelo, me entendiste perra?
- Si mi amo.

Empezamos a salir frecuentemente, cuando yo podía la llamaba y ella iba a donde le dijera, llevaba lo ropa que yo le decía que se pusiera tan pronto llegábamos a la habitación.. yo le decía:

- Ven perra, consiente a tu amo, mámamela.

Luego de una buena mamada y de decirle que era mi perra, mi puta y te mereces tu ración de verga, me acostaba y volvía a mamármela hasta que se me ponía dura y le decía ahora si puedes disfrutar y se sentaba en mi verga y empezaba a menearse suavemente durante largo rato.
Empecé a fantasear con follarme a su hermana y a su amiga Inés. Mientras ella cabalgaba yo le decía:

- Cómo me gustaría follarme a tu hermana y a tu amiga Carmen mientras tú me ves, quiero que veas a tu amo gozando, tu escondida mirando como una perra, como mi esclava que eso es lo que eres mientras yo me las follo.

No dejaba de decirle lo que le haría a ellas si pudiera follármelas, de pronto se me vino una idea a la cabeza.

- Oye perra, le dije. Quieres seguir disfrutando de la verga de tu amo?
- Si mi amo, es lo que más quiero.
- Pues tendrás que hacer que Carmen y Inés se fijen en mi. Quiero que hagas todo para que yo me las folle mientras tú miras.

Pasaron dos semanas y durante las clases yo me dedicaba a mirar con picardía a Carmen y a Inés. Al cabo de las dos semanas llamé a Julia y le dije:

- Que pasa perra, has conseguido tu encargo?
- Mi amo, dime que días quieres estar con mi hermana, yo le he dicho que tú le gustas y que te íbamos a decir que nos dieras unas clases particulares y yo los dejaría solos para que hablaran.

Le fijé un día y una hora. Fui a casa de ellas, de solo pensar en que estaría con Carmen antes de entrar ya tenía la polla que se me salía del pantalón, pero lo que más morbo me daba era que Julia viera como me cogía a su hermana.
Empezamos la clase y luego de un rato Julia dijo que se había acordado que había quedado con un amigo para unas notas y que se iba y volvería en unas 2 horas.
Julia salió y volvió a entrar por la puerta de servicio. Al poco tiempo yo ya estaba besando y sobando a Carmen y me di cuenta que Julia nos estaba observando por la puerta que da de la cocina a la sala.
Carmen ponía resistencia diciendo que yo era casado y cosas de esas, pero la verdad es que la resistencia era poca, yo estaba que me moría del morbo de ver a Julia mirarnos y tenía que cogerme a Carmen porque no lo resistía más. Seguí besando y chupando a Carmen por todos lados hasta que logré mi objetivo, sentado en el sofá y ella sentada encima de mí la penetré hasta llegar a un maravilloso orgasmo nos arreglamos rápidamente y dispusimos todo como para que no se notara lo que había pasado. Al otro día fuimos con Julia a follar.

- Dime todo lo que viste mientras me follaba a tu hermana.

Ella hablaba de cómo me la folle mientras yo se la metía una y otra vez, estuvimos follando como nunca.
Desafortunadamente con Inés aunque utilizamos la misma treta, solo pude magrearla porque no se dejó hacer nada más.
Yo seguí con Julia como dos meses más fantaseando y teniéndola como mi esclava pero viajé a otro país y todo terminó. Aún recuerdo todos los momentos vividos con Julia y me hago muchas pajas en su honor.


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Mis alumnas es un relato escrito por Dark Black publicado el 25-11-2021 23:15:47 y bajo licencia de Creative Commons.

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