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Amo joven
Escrito por eliregina

Pertenezco a un Amo muy joven.
Soy 28 años mayor que él.
Podría ser su madre, a quien conozco, pero no soy su mamá.
Aunque lo conozco desde que nació. Su madre es mi amiga, pero vivimos en lugares distintos.

Soy su esclava.

Es estudiante y vino desde una provincia a vivir a mi casa para completar sus estudios.

Su familia insistió en alquilarme una habitación para “ el nene” de 20 años que ingresó, ante el orgullo familiar, a la Universidad. Yo lo recibí encantada, no por el arrendamiento sino por su compañía, ya que vivo sola desde hace años. Lejos estaba yo de la “ compañía” que tendría.

Hacia 3 o 4 años que no lo veía.
Cuando lo tuve ante mi, quedé impresionada por su aspecto fuerte y saludable, hermoso ejemplar de hombre. Me sentí atraída de inmediato hacia él, a su mirada azul y fría. Ni que hablar de su culo, brazos y todo él. Y por añadidura excelente estudiante.

Oculté esa atracción lo mejor que pude, pero sentí que “ el nene “ lo supo con sólo mirarme. Vaya nene! Que vergüenza!!

Hace varios años que estoy divorciada y apenas he tenido algunas breves relaciones con hombres. Estoy necesitada de sexo, me masturbo, tengo un arsenal de juguetes, miro y leo porno y aquí estoy. Hasta que me ofrecieron alojar al estudiante, sola.

Tenemos largas conversaciones y en una me preguntó si podía traer mujeres a su habitación para tener sexo.
Le contesté que sí. Todo en él es sexi y lo deseo como hombre, aunque me parece que lo disimulo bien. Verlo o escucharlo con chicas, me va a gustar, pensé.

Pocos días después vino una preciosa chica, a quien metió en su habitación. Al poco tiempo comencé a escuchar los sonidos del sexo, junto a sollozos femeninos y la voz de mi inquilino.

Me calenté, me mojé, me llené de deseos de ser bien follada.
Por lo tanto me traje dos vibradores, pinzas para mis sensibles pezones y me senté en el salón a mirar porno y masturbarme. También entré en un juego sexual virtual, donde me follaron fuerte, virtualmente, varios jugadores.
Siempre termino frustrada y aunque alcanzo orgasmos, no me satisfacen totalmente.

En esas estaba, cuando escuché sorprendida la voz de mi joven inquilino.

“ Te voy a coger, vieja, y me vas a mamar la polla hasta sacarme toda la leche. “

Asombrada respondí negativamente diciéndole que estaba loco, que esa no era manera de actuar conmigo, su casera y una señora mayor.

“ Es que no te has mirado, vieja puta? Tus tetas al aire y con pinzas, luchando para darte placer con esos vibradores “ Te ves ridícula y caliente, necesitando una buena follada y eso es lo que voy a hacer. Follarte hasta hacerte suplicar por más como la perra vieja y arrastrada que eres”.

La mezcla de insultos, amenazas y la oportunidad del placer, más la calentura que ya tenía desde que lo oí con su amiga, me dejaron paralizada y me encendieron más. Todo mi cuerpo se convirtió en un canto de esperanza.

Se quitó los bóxers y una verga grande y tentadora emergió en todo su esplendor. La verga por la cual ni siquiera imaginaba, todo lo que me esperaba y lo que sería capaz de hacer para que su joven dueño me la insertara donde quisiera. La sola idea de pensar que me folle como quiera me impide tener claridad.

Se lanzó sobre mi, me propinó dos sonoras bofetadas que me desestabilizaron, e hicieron venir lágrimas de dolor y de horror a mis ojos. Nunca, nadie, me había golpeado en ninguna parte de mi cuerpo y justo en mi cara, me provocó un sentimiento inexplicable.

Un pendejo atrevido, con intención de follarme es la única persona que me ha golpeado.

Intenté defenderme, pero una lluvia de golpes cayó sobre mis brazos, mi vientre y mis pinzadas tetas que iban de un lado al otro al ritmo de los golpes, mientras yo gritaba, cada vez con menos fuerza, convencida ya que la paliza era inevitable. Todo intento de defensa, traía más dolor.
Y para colmo de la situación, sentía que mi clítoris cobraba vida propia y los golpes enviaban rayos de calentura a mis genitales y dolor a mi cuerpo.

Al final me entregué, dejé de gritar y de intentar defenderme y mi inquilino me pinzó los pezones ( las pinzas se salieron durante la paliza) y me comió la boca en un beso que me dejó sin aliento.

Me arrancó la ropa que me quedaba ( yo me había quitado unas cuantas prendas para masturbarme) y metió con fuerza su verga en mi empapado coño.

Me folló con tanta brutalidad, que me golpeaba el cuello del útero hasta llenarme con su leche.
No pude evitar gritar, gemir, pedir más. No entiendo qué pasó, porque me forzó y me redujo a golpes, y yo respondí con dos enormes orgasmos que brotaron de mis entrañas y se prolongaron conmigo aferrada a mi joven agresor y pidiéndole más, más por favor.

“Más qué, puta? Y otra lluvia de golpes sobre mis tetas, a un ritmo más lento esta vez, pero tan fuerte que hicieron volar las pinzas haciéndome gritar de dolor. Lo peor, que me gustó. Lloraba, gemía y me abrazaba a él.

“Te gustó, perra puta?”
Si, si, me gustó. Quiero más, por favorrrrr, me escuché suplicar sin ninguna dignidad.

“Tendrás más, mucho más, pero debes entender algo. Escucha con atención porque sólo te lo diré una vez.
Desde ahora serás mi esclava, mi puta, mi perra, mi cerda, lo que yo quiera. Te follaré por todos tus agujeros cuando lo deseé y tú me darás todo el placer que yo quiera. Haré contigo lo que sea que se me ocurra. Y obtendrás tu propio placer del trato que yo te regale. Placer y dolor. Lo has entendido, puta? Lo aceptas?

Si, si, lo entiendo. Y lo quiero!

Siempre que me hables me dirás Amo o Señor. Aceptas que eres mi esclava?

“Si Amo, lo entiendo y lo acepto”
“Bien, mi puta recuerda que tú aceptaste “ y me acarició con ternura el pelo, mi dolorida cara y mis labios.
“ Hermosa, puta caliente y necesitada de hombre. Desde ahora, mi esclava, serás una perra satisfecha y estarás en mis manos “

“Si Amo y te suplico humildemente que permitas a tu esclava mamar tu verga y tragar tu leche ahora, para sellar mi entrega a ti. Soy tuya. En los términos que tú establezcas.” (No en vano tengo horas de ver porno, por lo tanto conozco el lenguaje de la sumisión, al menos en las películas. Nunca pensé ser una esclava. Estoy feliz)

Y seguramente el Amo se asegurará de que lo aprenda.
Me duele todo y mi cara está vergonzosa y orgullosamente marcada por los golpes, pero me calienta verme así y espero más ahora que soy esclava.

Para ser follada por este Amo tan joven, impulsivo y me parece que sádico haré lo que me ordene. Estoy segura que la vergüenza y las humillaciones serán formas de calentarme como nunca.

Si él es sádico, yo aprenderé a ser masoquista y no voy a dejar pasar la oportunidad de disfrutar del sexo que me ofrezca.
Si a él no le importa la diferencia de edad, a mi tampoco debe avergonzarme.( eso es relativo; me pesa bastante)
(Continúará)


Licencia de Creative Commons

Amo joven es un relato escrito por eliregina publicado el 29-06-2022 08:06:53 y bajo licencia de Creative Commons.

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