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Abre los ojos
Escrito por Nazgul

Son las tres de la madrugada es verano y hace calor, por lo que duermes boca abajo desnuda en la posición del ángel.
Yo estoy despierto, sentado frente a ti en el sillón observándote, analizándote, estudiando el más mínimo detalle de tu cuerpo. Sé que me pertenece.
No puedo dormir, demasiadas cosas en mi cabeza como para poder hacerlo. Necesito desfogarme y liberar toda la tensión del día complicado que hoy he tenido. Duermes, pero no me importa, soy tu Amo.

Sé que adoras que te sorprenda y pienso hacerlo una vez más ahora mismo.
Tu cuerpo desnudo esta boca abajo en la cama, tienes las piernas abiertas y la forma de tu culo se alza desafiante, creo que me está hablando. Me levanto y abro uno de los cajones donde guardo todos mis tesoros. Cojo dos largas cuerdas de color blanco, son preciosas, las suelo usar para crear “arte shibariano” con mi propiedad. Pero hoy las usare con otra finalidad.

Estas en plena fase REM, en un grado tan profundo que no te despertarás mientras ejecuto mi plan.
La primera cuerda la utilizo para enrollarla alrededor de tus tobillos, dejo un margen amplio de cuerda entre ambas piernas para que las mantengas tan abiertas como en este momento. Los extremos de la cuerda los anudo a los lados del pie de la cama.
Con la segunda cuerda ejecuto la misma operación pero con tus muñecas, es algo más complicado puesto que mi intención es la de no despertarte en ningún momento. Me ha costado, pero lo he conseguido.
Ahora mismo estas ante mí, en la cama boca abajo con los brazos extendidos y atados y las piernas abiertas y también inmovilizadas.

Me acerco a la cama, mi polla ya hace rato que esta dura como una piedra y húmeda, incluso puedo ver como cuelga un fino hilo de ese líquido que tanto te gusta.
Con extremo cuidado me subo a la cama y coloco en posición. Sé que te va doler en un principio, a mí también. Pero el dolor ira mutando a placer en cuestión de unos instantes y me lo agradecerás. Siempre lo haces.

Justo en posición, de rodillas entre tus piernas abiertas, acerco mi polla a tu ano, esta dura y necesita penetrar en ti.

En una décima de segundo y sin vaselinas ni contemplaciones me dejo caer sobre tu espalda. Meto mi polla en tu culo bruscamente (noto dolor al hacerlo), mi pecho aprisiona tu espalda, mi mano derecha tapa tu boca y anula cualquier opción de que puedas hablar o emitir cualquier sonido, mi otra mano agarra tu pelo largo y oscuro y creando una improvisada coleta y de una manera brusca estira tu cabeza hacia atrás.

Tu cuerpo da instintivamente un gran sobresalto, en un solo segundo has pasado de estar plácidamente dormida, en un remanso de paz y tranquilidad a todo lo contrario. Es demasiado pronto para que sepas lo que está pasando, no has reaccionado ni tu mente se ha podido poner en marcha y analizar la situación. No puedes mover brazos ni piernas puesto las cuerdas lo impiden, no puedes gritar, no puedes mover tu cabeza, no puedes hacer nada más que intentar entender que está pasando. Pero aún es demasiado pronto, no sabes ni quien eres.

Mi polla no deja de follar tu culo bruscamente, ha dejado de dolerme, ahora siento una excitación difícil de poder calibrar. Tu mente empieza a despertar, notas como tu culo está siendo ultrajado violentamente, como mi cuerpo yace sobre el tuyo y lo presiona, como mi mano tapa tu boca y como tu pelo estirado por mi te obliga a tener la cabeza alzada hacia aras.

Es una situación difícil para ti por la sorpresa y no puedes evitar empezar a llorar desconsoladamente. Es lo único que puedes hacer, no te doy opción a nada más que eso. Ya has abandonado el movimiento corporal instintivo y te has rendido ante mí.

Yo no dejo de embestir brutalmente mi polla dentro de tu culo una y otra vez. El hecho de verte llorar aun me excita más y mis movimientos son cada vez más fuertes, más instintivos, más animales.

Ahora empiezas a dudar, de alguna manera el dolor inicial parece que empiezas a notarlo de otra manera, aun así no puedes parar de llorar. No puedes verme, pero puedes oírme jadear como un cerdo, tienes la sensación de que ahora no soy una persona sino un animal. Un animal sin alma, tan solo puro instinto.

Hueles mi aroma, es una mezcla de sudor y deseo, ya no notas el dolor de hace unos instantes, tu ano ha dilatado y se ha rendido ante mí, cada vez más abierto, cada vez más conforme de que mi polla le penetre sin piedad ni compasión alguna.
Tus lagrimas no dejan de caer sobre mi mano empapándola cada vez más y sin pensarlo mi instinto hace que estire aún más bruscamente de tu melena oscura arrastrando tu cabeza de una forma dolorosa y postrándola bajo mi cara.

Quiero beber de ti, necesito tu sabor, eres mi elixir, en estos momentos lo eres todo. Mi pertenencia, mi zorra, mi mascota, mi posesión, mi vida. Acerco mi lengua a tus ojos y absorbo tus lágrimas, son saladas, deliciosas, saben a puta. Es un sabor característico.

Al verme hacerlo entras en una especie de estado de trance. Ya estas totalmente despierta, consciente de lo que está pasando y toda la sorpresa, la angustia y el dolor inicial se ha transformado en excitación y morbo. Necesitas que mi polla no deje de follarte. Me doy cuenta del cambio al instante y es entonces cuando mi mano libera tu boca, ahora puedes respirar con soltura.
De tu boca y sin darte cuenta empiezan a salir algunas palabras.

- No pares
- Soy tu zorra, haz conmigo lo que desees.

Y eso es lo que hago…….. poseerte, anularte………. Sé que es lo que deseas.

Mi polla no ha parado en ningún momento de embestir tu culo, ahora está totalmente abierto y complacido, en perfecta simbiosis con tu vagina, notas como empieza a palpitar y notas el principio de un orgasmo.

Sabes que no vas a poder evitar correrte a chorros. En este instante deseas que mi polla forme parte de ti, no quieres que nunca salga de tu interior.
Como si nos uniera un cordón a ambos, llegamos al éxtasis en el mismo momento. Notas como tu vagina explota soltando un flujo caliente y divino mientras mi polla expulsa el semen que tanto te gusta lamer dentro de tu culo. Tras ese instante y sin sacar mi miembro de tu culo miro tus ojos. Ya no sueltan lágrimas. Y sin saber porque abres tu boca y asomas tu lengua de una manera provocativa.

Te miro y te digo:

- Eres la sumisa más dulce y puta que jamás he conocido.

En ese momento escupo sobre tu cara y sonríes.

- Quiero más, quiero más.

Mi polla aun esta dura dentro de ti y sin previo aviso un rio de dorada orina comienza a salir a presión de mi polla inundando el interior de tu culo. Es una sensación que te encanta, el líquido caliente te proporciona un placer que no imaginabas. Lo quieres todo de tu Amo, todo.

La meada es larga y comienza a escapar de tu culo por los lados poniendo la cama perdida del líquido dorado.

Son las cuatro de la mañana, no te desato, no me quito de encima de ti, ni siquiera saco mi polla de tu interior, solo nos miramos y te digo:

- Cada día me perteneces más, ¿lo sabes verdad?

A lo que respondes:

- Vivo por y para ti mi Amo

Cerramos los ojos a la vez y en unos instantes nos quedamos profundamente dormidos mientras la habitación se alumbra de un potente color verde a través de la ventana proveniente de un cartel publicitario de neón.


Licencia de Creative Commons

Abre los ojos es un relato escrito por Nazgul publicado el 13-09-2022 20:41:13 y bajo licencia de Creative Commons.

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